Un tejido que aporta comodidad

No es como un caramelo,
, aunque esté riquísimo.

Aunque no intentes comértelo. Sigue haciéndote feliz, te despierta el antojo y te hace pensar en él todo el día. No se trata de volver a ser un niño, sino de dormir como uno. Se trata de sentirte cómodo y de tener tu propio nido acogedor.

Me hace ilusión echarme una siesta y, sin darme cuenta, rezo para no despertarme. Me encanta saltarme el postre e irme directamente a la cama. No es como tener un subidón de azúcar. Es más bien como correr hacia tu dormitorio.


En fin, gracias por la charla.

Ahora, me voy a la cama.